2008
Amor astronómico de verano
Las estrellas tienden a dispersarse en todas direcciones, y su existencia asociada se limita a unos cientos de millones de años, le dije, pensando que sería algo bonito, la noche antes de partir.
Pero ella tenía ideas más avanzadas, o por lo menos eso me pareció, cuando respondió: Tranquilo, nosotros no viviremos tantos años.
Aunque pudiera parecer que nada había ocurrido, yo me estremecí: las estrellas, que normalmente exorcizaban todos mis espantos terrenales, se convirtieron en fugaces, y ni siquiera un beso suyo me tranquilizó. Aquel era un punto de inflexión en mi vida, y supe que, inexorablemente, aquel beso caería a la tierra en forma de hoja de otoño, y que el amor era mortal por necesidad.
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