2006
Día de pic-nic
Un día de primavera, mi novia Elisenda y yo decidimos ir al parque de pic-nic, con la cesta, el mantel, los fiambres y una botella de vino. Mientras devoraba su bocadillo, Elisenda se admiraba del precioso día que hacía, y de lo bien que se estaba en el parque de los patos.
-Me da envidia tu felicidad, Elisenda –le confesé, atisbando unas nubes en segundo plano-. Seguro que el horizonte que te toca a ti está despejado. Estoy convencido de que vivimos en mundos diferentes, y me gusta más el tuyo, es más amable, más luminoso y, en definitiva, mucho más acogedor.
Elisenda ronroneó de placer.
-Fíjate cómo está la gente, sin camiseta, y con los pantalones arremangados… Llega la primavera. Qué gozada. Deberías aprender a disfrutar, y, sobre todo, a ser más positivo.
Efectivamente, detrás de mí, el verde esmeralda del prado parecía estallar bajo los rayos del sol, y la composición de las figuras tendidas sobre la hierba tenía la lánguida armonía de un cuadro puntillista de Seurat. Un agradable perfume a hierba fresca indicaba que el césped estaba recién cortado. Estornudé cuatro veces seguidas a causa del polen, y me soné la nariz con una servilleta de papel.
-Sí –insistí-. Reconozco que tienes toda la razón. Debería ser más optimista, más positivo, como tú dices. Y saber mirarlo todo con buenos ojos -resumí, mientras me limpiaba los míos con el pañuelo, porque estaban bastante irritados a causa de la alergia.
-Bueno, todo depende también de adónde se mire –dijo Elisenda.
Justo en ése preciso instante vi un pato muerto flotando en el agua del canal, a sus espaldas. No se lo comuniqué, porque estábamos comiendo.
-Sí, puede que tengas razón -admití-. Tal vez cada uno seamos responsables de adónde dirigimos nuestra mirada. Pero, ¿no te parece que hay gente que puede tener un magnetismo especial para lo truculento?
-Eso es una chorrada –dijo ella-, no tiene ninguna base racional. Yo pienso que todo depende del carácter de cada cual… Insisto, deberías ser más positivo. La vida puede ser maravillosa.
Mientras desarrollaba su teoría, un mendigo se acercó al canal, cogió al pato muerto por el cuello, le retorció el pescuezo por si acaso no estaba muerto del todo, y se lo llevó campa arriba.
-Sí –reflexioné, mientras mascaba otro bocado-. La verdad es que puede que tengas razón. Todo depende de adónde se mire. Y es necesario ser positivo en el momento justo, claro.
A lo lejos, vi a un policía acercarse al mendigo, que aún llevaba el pato agarrado del cuello, y darle el alto.
-Fíjate, fíjate qué cachorrito de pastor alemán más mono –dijo Elisenda, y añadió-: No te lo pierdas, no sabe ir a por la pelota.
Entonces me di la vuelta, y me alineé con Elisenda, tal y como si estuviéramos en el cine, para asistir a la proyección de un mundo maravilloso y fascinante. Todavía faltaba un rato para que las nubes, que llegaban desde mi segundo plano, descargasen un par de truenos con sus respectivos rayos, y la composición de Seurat virase inesperadamente al cubismo de Juan Gris a causa de un chaparrón que provocó la desbandada general.
Mientras corríamos en busca de refugio, Elisenda lanzaba juramentos y blasfemias porque aquella misma mañana estado en la peluquería, “y ahora adónde voy con estos pelos”. Yo intenté quitarle importancia al asunto, y enfocarlo todo desde una óptica positiva: “¡Mira, los patos no tienen por qué esconderse!”, le señalé, viendo a los animalitos flotando tan panchos en el estanque, soltando “cua-cuas” de plenitud bajo la lluvia, al tiempo que se sacudían como quien se toma una ducha.
Por la cara que puso Elisenda, sospecho que tal vez este comentario llegó un poco tarde, pero, qué se le va a hacer, supongo que el truco para ser positivo consiste en seguir practicando.

Enrique Mochales said,
Octubre 19, 2006 @ 10:31
Me ha salido un anuncio de Google de la escuela de psicología analítica de Karl Gustav Jung.
Encantado de conocerle, caballero. No sabe cuánto he oído hablar de usted.
Duna said,
Octubre 20, 2006 @ 6:32
Todo depende de hacia dónde miremos y supongo que de cómo sepamos, podamos, nos hayan enseñado, hayamos aprendido, nos dejen, queramos, nos dejemos reaccionar una vez que vemos lo que hay dónde hemos mirado.
Qué lío… :)
Saludo.
persona said,
Octubre 22, 2006 @ 13:17
Sí. Seguir practicando.
Enrique Mochales said,
Octubre 23, 2006 @ 3:23
Saludos, persona y Duna. Practicaremos más…