2006
La porcelana rota 3. La suerte.
A mi padre suelo encontrármelo con su mujer y su cuadrilla. Algunos van puestos de farlopa. Mi padre ya no puede. Está mal del corazón. Me topo con ellos en los lugares de moda, a cualquier hora de la noche o de la madrugada.
-Bueno, luego nos vemos –le digo.
-No te esfuerces demasiado en buscarnos –me contesta mi padre, mientras se aleja con sus amigos.
Cuando papá se divorció de mamá y se fue a vivir con su actual mujer, no le veía demasiado, excepto en los locales de moda. Luego, cuando empezó lo mío, hubo un reacercamiento, y comenzamos a quedar por las mañanas. En una ocasión, mientras nos tomábamos un blanco en una terraza, dijo:
-Tú no tienes suerte, hijo.
Fue una afirmación categórica, apesadumbrada y fatal.
-¿Por qué dices eso, papá? –le pregunté. Solamente se limitó a repetir, como si lo dijese para sus adentros:
-No tienes suerte.

funcio said,
Agosto 4, 2006 @ 3:58
No tener suerte no es algo necesariamente malo.
Hay suerte que es mejor no reclamar.
Hay gente que te desea “suerte” y sólo esperas que no te estén deseando “la mala”.
… En fin, unas líneas que no son sino la excusa para decirte que me encanta esta bitácora. Los textos, y el diseño.
Enhorabuena.
Y Buena Suerte. ;)
Enrique Mochales said,
Agosto 5, 2006 @ 5:49
Gracias, Funcio. Me ha encantado tu página de cuaderno de viajes.
funcio said,
Agosto 12, 2006 @ 6:52
Muchísimas gracias.