2007
El macarra elegante
Entre los macarras se detecta una progresiva tendencia a ir a la última moda. Se acabó el rufián casposo de la chupa mugrienta de cuero, pantalones ajustados y zapatillas de deporte, y llega el gañán con las uñas arregladas, el quinqui ubersexual, perfumado y bien peinado, que provoca el último grito en las calles de cualquier ciudad cuando sale a pasear con su supercochecito preparado para la vida moderna, su camiseta fashion y sus pantalones vaqueros deconstruidos, como si hubiera acabado de salir de los platós de Gran Hermano. En efecto, ahora da pánico oler por la calle a “Egoïste”, por si acaso a algún cretino se le ha ocurrido acicalarse con el único fin de desplazar a los auténticos maleantes de toda la vida… Nosotros, en último caso, proponemos el retorno al inconfundible chándal, con el que la gente de bien suele reconocerse sin problema alguno.
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funcio said,
Marzo 15, 2007 @ 13:07
Muy bueno: “Los macarras que provocan el último grito” :).
El sábado, Irune y yo nos cruzamos con uno cuando conducíamos por la Gran Vía bilbaína. Se nos pegó detrás, nos adelantó por la derecha, y se nos volvió a cruzar delante (con jolibudiense derrape y humo de frenos).
Coche todoterreno. Matricula de Zaragoza. Cabeza afeitada para disimular “tupideces” de otros tiempos. Se permitió el lujo de bajar la ventanilla para verbalizar su chulería.
Pobre imbécil. Cuánto trauma.
Respecto al chándal, en Madrid, los incipientes macarrillas de a pié también visten camiseta ceñida, pero mantienen el pantaloncito de chándal. Y la pose consiste en tener las piernas ligeramente arqueadas, al igual que los brazos, como si acabaran de dar una serie de volteretas mortales.
rafols said,
Marzo 15, 2007 @ 14:14
A mi lo del chandal me lleva a los yonkis de los 80, viva el deporte y la vida sana!
jaguai said,
Marzo 15, 2007 @ 19:29
Tratado:
El macarrismo de pro es una corriente viva que se adapta, como de los viruses el que mejor,a los nuevos tiempos. Sin necesidad de catarsis, ni replanteamientos mentales abstractos, comprende intuitivamente la corriente y extrae de ella los elementos más macarrónicos. Así, es normal que el pachulí y la cadena de oro entrelazada con los rizos pectorales hayan dado el tour de force hacia dolce y gabana y el pectoral afeitado. Eso si, la cadena de oro que no falte.
funcio said,
Marzo 15, 2007 @ 20:15
Pues sí.
Los macarrones están hechos de una pasta muy especial…
… Y casi siempre se codean con algún pedazo de chorizo.
Persio said,
Marzo 16, 2007 @ 14:01
¿Entre el cuero gastado, el desgastado, la caspa y el chándal no tenemos una opción intermedia? Voto por el vaquero para refundar la épica cotidiana.
¡Me encantó el SMS!
Un abrazo
anaccapote said,
Marzo 21, 2007 @ 16:07
de nuevo paso por tu blog, me gusta la originalidad del papel sobre…. pues si, todos sllevamos un dsfrza en la vida, y no porque nos lo pongamos sino porque nunca nos gustara todo el muindo por igual, entonces la differencia la ponemos nosotros, y pro lo tanto, poneos el disfraz de cada uno.
marta de esparta said,
Marzo 27, 2007 @ 1:08
yo creo que no es que los macarras vayan a la moda. es que se ha puesto de moda ser macarra :)
mochales said,
Marzo 29, 2007 @ 19:46
Qué razón tienes, Marta.