2007
Homenajes
La empresa organizadora de homenajes “Un Muchacho Excelente” ofrecía una variada forma de agasajar a la persona que desease el cliente. Normalmente se organizaba el homenaje, y no era raro que el protagonista –que ya sospechaba algo- muriese poco más tarde. Sin embargo, este homenaje servía para dejar expresamente claro que el tipo en cuestión había sido alguien en la vida.
No obstante, ciertas personalidades –unos pelmazos- se resistían a fenecer, y era necesario dedicarles nuevos festines. Al final la gente acababa acostumbrándose a ellos, y terminaban por perder el interés en sus ilustres personas. Entonces les tocaba el turno a los homenajeadores, que se convertían, a su vez, en homenajeados.
En secreto, rezaban y ponían velas a la Virgen antes del evento, con un comprensible resquemor. Pero, contrariamente a la ley natural, llegó un momento en que nadie moría después del festejo, lo cual era una sosada. En consecuencia, la empresa quebró.
Pasaron los años, y aquellos que habían sido objeto de distinción mucho antes comenzaron a aparecer poco a poco en la sección de esquelas de los periódicos. Y pasaron algunos años más, y ya no quedó nadie, ni siquiera los que nunca habían sido distinguidos con una enorme fiesta en su honor.
Una pena, porque todo el mundo debería tener derecho a un homenaje en la vida.
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Alicia said,
Mayo 8, 2007 @ 20:02
A mi un homenaje tipo fiesta no sé , creo que el homenaje perfecto es querer conocer a algyuien un poco mejor; eso sí con un vermú y una patatas delante, ya sería un homenaje boomba
jaguai said,
Mayo 9, 2007 @ 15:13
Pues hombre, el detalle es de agradecer, pero lo seria aún más si también pagaran el funeral. O mejor, que se dejaran de homenajes en vida y que pagaran directamente el funeral. Y asi dejamos de pagar al Ocaso.
mochales said,
Mayo 10, 2007 @ 19:21
Hombre, ya puestos, mejor que el funeral o el homenaje sería un viaje al Caribe, directamente, ¿no?
jaguai said,
Mayo 11, 2007 @ 14:28
Mola, mola. Y si hemos de morir, que sea en el Caribe.
(Parece una canción del Pablo Milanés).
xaguar said,
Mayo 11, 2007 @ 17:51
Tirados en un camastro de playa, bajo la consciente sombra de una sombrillita maderosa y diluyendo en los oídos un tal One Drop de un tal Bob Marley.
Uno con su sombrerito blanco a lo American Old Style, paladeando un coctelillo cítrico en las rocas.
Y las nenas pasan. Y se quieren morir con nosotros.
¿Quién dijo yo?
jaguai said,
Mayo 11, 2007 @ 19:08
Jo, pues con el plan que describes, xaguar, siempre habrá alguna que se crea nuestra promesa de amor “eterno”. Yo por mi parte estoy dispuesto a pagar los gastos extras que suponga. Hasta el final de los dias.
Doctor said,
Mayo 13, 2007 @ 14:30
Saludos del Doctor, Crítico insolente de Blogs
http://elburladordemitos.blogspot.com/
Moisés Stankowik Peres said,
Mayo 14, 2007 @ 17:45
Que apropiado lo de Doctor, ¿aparece por lo del acta de defunción o sólo ha venido al homenaje?
Persio said,
Mayo 15, 2007 @ 9:56
Como suele decirse “darse un homenaje”: una noche loca, o algo así.
Qué sabia es la sabiduría popular.
Abrazos, Mochales.