10 Jul
2007
2007
Una vida sencilla
Era un hombre tan discreto
que nunca hizo nada excepcional
ni llamó jamás la atención.
Vivió una vida sencilla
en la que nunca destacó,
no amó más de lo suficiente
y murió de una forma modesta.
No clamó piedad al cielo
ni reunió dinero para su funeral.
Tuvo que ser enterrado
sin lápida ni honores.
Por supuesto, la suya fue
una fosa común -y corriente-.

jaguai said,
Julio 11, 2007 @ 15:14
Pero… ¿amó?
Entonces, seguro que fue feliz.
Dani ::. said,
Julio 12, 2007 @ 7:56
Si amó sólo lo suficiente, no.
Uri said,
Julio 12, 2007 @ 8:39
Me vienen gustando tus poemas, pero este me ha tocado especialmente.
Saludos.
funcio said,
Julio 12, 2007 @ 9:52
Otras vidas han merecido estatuas equestres.
La de este hombre sería «una vida sencilla».
Pero mereció un poema.
Un poema sencillamente excepcional.
(Sobre las estatuas equestres se cagan los pájaros)
mochales said,
Julio 12, 2007 @ 17:41
Yo soy de la opinión de que de algunas estatuas ecuestres habría que conservar sólo al caballo, pero tienes razón funcio.
Aúpa, Uri, cuánto tiempo. Ya sé que estás teneniendo bastante éxito últimamente, ya te dije yo que eso ocurriría. Se agradece leerte por aquí, entre publicación y publicación ;)
Uri said,
Julio 13, 2007 @ 14:45
Broder, estoy intentando volver a mover “lo nuestro”, si encuentro algo serio te lo comunico hipso-factum y revisamos el material.
Abrazos.
jaguai said,
Julio 13, 2007 @ 17:21
Estoy soñando. Tu poemas siguen vivos.
Persio said,
Julio 15, 2007 @ 10:54
… y moliente.