16 Jul
2007
2007
El accidente romántico
La cuerda floja
resistió en las alturas, orgullosa:
ella era el verdadero poema
libre, inalcanzable, desafiante,
lo decía todo en una sola línea
cuando el vértigo del vacío acabó
con el funambulismo de las rimas.

funcio said,
Julio 17, 2007 @ 10:43
Qué bueno.
Qué bueno.
jaguai said,
Julio 17, 2007 @ 13:51
Preciosa alegoría. El amor y las palabras te están llevando muy alto últimamente. Estoy seguro que esa cuerda floja orgullosa y desafiante está esperando un poeta azul como tú.
Un consejo: si lo intentas, no lleves lira. Mejor una pértiga.
mochales said,
Julio 17, 2007 @ 15:11
Lo de la lira era sólamente para emular a los poetas románticos. Pero creo que en este caso sí, hubiera sido mejor una pértiga, aunque quién sabe si la lira ocupaba el lugar de la pértiga como instrumento poético para guardar el equilibrio. De todas formas, me da pereza cambiarlo ahora. Y creo que, entre lira y pértiga, quedaba mejor la lira, por lo del “accidente romántico”, que era una ironía.
jaguai said,
Julio 17, 2007 @ 16:29
Ja ja, qué va!, ni se te ocurra cambiar nada. Si lo de la lira está genial y es muy simbólico. Lo cierto es que tus pocas palabras sugieren muchisimas cosas. En mi caso es posible que incluso más de las pretendidas. El camino del poeta. El vértigo de la creación. No sólo los poetas andan por cuerdas flojas. El vértigo da el sentido. No un poema. A todos nos cuesta andar con dignidad y estar a la altura del maravilloso reto de vivir que tenemos por delante. Aunque seamos mediocres juglares seguiremos intentándolo. Con la mayor dignidad, con la mayor pasión que podamos.
Dani ::. said,
Julio 18, 2007 @ 8:34
Guonderful….
funcio said,
Julio 18, 2007 @ 9:58
No creo que la lira fuera un instrumento para el equilibrio. Que, de «lira» a «delirio», va muy poco.
Para que un poeta no caiga, incluso mejor que la pértiga, que siga moviendo las plumas (sobre el papel).
:)
El poema es genial.
Me ha gustado muchísimo.
Y, como dice jaguai, es muy sugerente y muy gráfico.
Acertadísima la idea de la cuerda floja: femenina, curvilínea-sonriente, seductora fatal, que se afila con el peso de un enamorado, que marca su propio ritmo de paso medido… A mí me parece que vale para cualquier relación de pasiones.
Y ése «lo decía todo en una sola línea», genial.
Es que encaja todo perfecto.
¡Menuda pirueta sobre una cuerda floja!
lluis said,
Julio 18, 2007 @ 15:19
Está genial el poema y sus múltiples lecturas
Doctor said,
Julio 19, 2007 @ 14:26
Woouuwww, interesante post, interesante poema…
Doctor,
Crítico de Blogs
Dani ::. said,
Julio 25, 2007 @ 21:00
Enrique, permítame usar este rinconcito de poesía para saludar a Funcio, su página me encanta pero no puedo dejarle ningun comentario. Le he puesto un link que espero reciba de buen grado. Saludos a la Sra. Roper.
Salud y poesía!
Ah, y siga Vd. escribiendo, que en verano también leemos (algunos). Merçi.
Persio said,
Julio 26, 2007 @ 9:35
La cuerda floja siempre da el mejor sonido.
Un abrazo, Mochales
xaguar said,
Julio 29, 2007 @ 21:21
Sastamente.
Una dosis ferpecta de lìneas inquebrantables.
Es usté’ un bárbaro. Por lo grandioso, Señor Mochales.
Así con mayùsculas.
Eso.