4 Sep
2007
2007
En el bar
Esto escribe un muchacho
sobre la servilleta de papel
de un bar cualquiera.
Desesperado,
delante de una cerveza,
improvisa con un bolígrafo:
“He llamado a la puerta
de tu voluptuosa belleza
y en la turba de placeres
de tus labios
me he dado cuenta
de que era
tan solo un invitado”.
“Gracias por su visita”,
reza la leyenda final,
emoción pura.

ade said,
Septiembre 4, 2007 @ 22:57
Esa distancia entre lo que parece y lo que es.
Emoción pura.
Un placer pasar por aquí después de mucho tiempo
y encontrarse una ristra de poemas regalados.
mochales said,
Septiembre 5, 2007 @ 9:54
Un beso, Ade.
funcio said,
Septiembre 5, 2007 @ 14:25
Genial poema para esa rubia de bar; es la caña.
jaguai said,
Septiembre 5, 2007 @ 18:56
Al hilo de musas y ninfas de esas que relatabas ayer, siempre he pensado que las más maravillosas, tal vez por cercanía, son las “tabérnides”, (y me apropio del término), pues son ellas las que inspiran, y velan por la felicidad y bienestar del que es tabernero por instinto.
Sean aquellas de detrás de la barra o de las que entran al garito. ¡Como iluminan nuestra estancia! ¡Como estimulan nuestros anhelos y nuestros pensamientos!
¡Que guapas son , coño! Ahí, en su platónica distancia.
Pernan said,
Septiembre 5, 2007 @ 20:32
Me encantan las hisotiras románticas, y si están escritas en servilletas de bar, o sitios como en tapias abandonadas, mejor!
Un saludo, a ver cuando tomamos unas … jo, iba a decir birras, igual ahora hay que decir, no sé, objetos de amor?
Pernan
mochales said,
Septiembre 5, 2007 @ 23:05
Nos tomamos unas birras cuando quieras, Pernan :)
Dani ::. said,
Septiembre 7, 2007 @ 8:01
El muchacho era yo! O quizás lo hemos sido todos alguna vez.
Miguel said,
Septiembre 7, 2007 @ 17:34
Enrique, estos últimos poemas me parecen cojonudos. Frescos, rompedores, casi siempre divertidos. No soy experto en poesía, pero conozco tus relatos. Enhorabuena. ¿Te decidirás a publicarlos?
mochales said,
Septiembre 9, 2007 @ 21:42
Pues la verdad, Miguel, es frustrante buscar editorial enviando ejemplares a troche y moche, porque creo que la poesía es difícil de vender.
De todas formas, si una editorial me lo propusiese ahora mismo diría que sí, pero eso es un sueño imposible :)