Cuando yo era crío y alguno de mis compañeros se enfadaba conmigo -hasta el punto de optar por una venganza absoluta e instantánea- o intentaba arrearme una patada en la espinilla, o me llamaba por mi ilustre apellido: “Tú estás Mochales”.

Por entonces yo creía que aquél era un insulto terrible (manteniendo como referencia los entrañables cómix de Mortadelo y Filemón) pero se trataba tan sólo de evidenciar, con el cariñoso apelativo “mochales“, el empecinamiento de mi conducta. Visto lo cual yo debería haber contestado: Y a mucha honra.

Archivado en general, cuentos, otras cosas  

1 comentario »

Si quieres tener tu sello personalizado solo tienes que hacerte una cuenta en gravatar.com

  1. matasellos
    Gravatar

    funcio said,

    Enero 17, 2008 @ 19:31

    ¡Di que sí!

RSS de los comentarios · TrackBack URI

Deja tu comentario

No necesita sello

Comentarios: