31 Ene
2008

Sorpresa

Y dijo la mente: no soy esquizofrénica. Y Hasteroide, con h, se puso a bailar. “No soy esquizofrénica”, dijo; “no soy esquizofrénico”, repitió el eco.

Hasteroide planetó, o, mejor dicho, planteó la solución al problema con un baile de salón: allí no había ni trampa, ni cartón. “No soy esquizofrénico”, continuó bailando; “no soy esquizofrénica”, le repetía su mente.

Al final, cansados de bailar, se fueron ambos a hacer el amor. Con una mente que no era esquizofrénica.

Archivado en general, cuentos  

Deja tu comentario

No necesita sello

Comentarios: