7 Mar
2008
2008
Olvido
Se le olvidaban las palabras, pero eso no tenía importancia: había abierto la jaula de los pensamientos, y confundía las flores con la música, los pájaros con los caimanes, de tal forma que las ideas se devoraron entre ellas y al final sólo quedó un estómago de frases hechas, aún por digerir, que le provocaron una indigestión: a lo mejor es que no tenía nada que decir.

karra said,
Marzo 7, 2008 @ 11:27
Sinestesia vital!
¿cómo va la vida?
Enrique Mochales said,
Marzo 8, 2008 @ 11:12
Resumiendo: fatal.
karramarro said,
Marzo 8, 2008 @ 15:29
mmmmm.
Hoy tenemos concierto en Irala, si no te apetece podías hacerte una de plaza nueva mañana.
Ya me dirá usted.