Archive for otras cosas

Las estrellas tienden a dispersarse en todas direcciones, y su existencia asociada se limita a unos cientos de millones de años, le dije, pensando que sería algo bonito, la noche antes de partir.
Pero ella tenía ideas más avanzadas, o por lo menos eso me pareció, cuando respondió: Tranquilo, nosotros no viviremos tantos años.
Aunque pudiera parecer que nada había ocurrido, yo me estremecí: las estrellas, que normalmente exorcizaban todos mis espantos terrenales, se convirtieron en fugaces, y ni siquiera un beso suyo me tranquilizó. Aquel era un punto de inflexión en mi vida, y supe que, inexorablemente, aquel beso caería a la tierra en forma de hoja de otoño, y que el amor era mortal por necesidad.

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5 May
2008

Aforismo

Si el diablo cree en Dios, andamos jodidos.

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21 Abr
2008

La errata

La errata es muy importante. La errata hace que volvamos a leer dos o tres veces la misma palabra. Incluso que nos quedemos atascados en ella sin lograr avanzar en el texto. De esta forma, la errata se incrusta en nuestro sistema cognitivo y se convierte en dueña, al menos, de una frase. En conclusión, en lugar de calificarnos con un insulto como imbécil, por ejemplo, resulta mucho más duro que nos digan: “Es usted un imbélcil”. Seguramente, leeremos la palabra una, dos, tres veces, y no podremos escapar a la sensación de haber sido tratados como tal.

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La política de no intervención en un texto me lleva a no interferir en éste, de tal forma que puede suceder que las palabras tomen el mando y en zafarrancho de combate decidan poner fin a mi autocracia, expresando ideas tales como autogobierno y estas cosas tan recurridas, así que me voy a abstener de escribir nada a ver qué se les ocurre a las condenadas una vez mis dedos estén bien a salvo de la rebelión. ¡Tonto el que lo lea! ¡El escritor al paredón! ¡El texto, para las palabras! ¡Fuera la oligarquía del escribano! Ejem, perdónenme ustedes, es que la cosa ya ha empezado.

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Si usted lo piensa bien, la ley –por llamarla de alguna manera- de la excepción que confirma la regla no funciona en todos los casos, de tal modo que hay leyes sin ninguna excepción que confirme la regla, y ésta sería la contra-ley que niega la excepción que confirma la regla. Desgraciadamente, la excepción que confirma la regla no atiende a razones, y siempre hay alguna excepción que nos hace dudar de la excepción, lo cual revela que este texto no tiene ni pies ni cabeza, ni excepción, ni mucho menos regla que lo sostenga.

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1 Feb
2008

Carnaval

-¿Has cenado, Enrique?
-Sí, ¿y tú?
-Sólo era una pregunta, en plan coloquial. ¿Has cenado, Enrique?
-¿Y tú?
-Sólo era una pregunta en plan coloquial. ¿Has cenado, Enrique?
-No.

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Escribir un poema en línea
merece la pena,
aunque la pena no merece un poema.

Qué hago pues sino sestear,
sextera en las horas sextas:
si me piden trabajo
yo se lo voy a quitar.

Qué remedio trabajar.

Qué buen remiedo
cuando no hay siete que te calmen;
cuando no hay domingos en la mar.

Necesitamos sirimiri,
necesitamos sestear.

A seis sextantes del puerto
está la boca negra del pez.

Contradíganme que yo lo hago,
mi precio pago
por echar a nadar nadas.

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Inolvidable es ése -con tilde- preciso instante en que la pareja se decide por fín a perpetuar la especie, y él le dice a ella: “Esta vez vamos a por el futbolista, carinho“.

_¿Cómo hacen el amor los futbolistas? ¿Y los padres de los futbolistas?

_Se supone que como todo el mundo, ¿no?

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Cuando yo era crío y alguno de mis compañeros se enfadaba conmigo -hasta el punto de optar por una venganza absoluta e instantánea- o intentaba arrearme una patada en la espinilla, o me llamaba por mi ilustre apellido: “Tú estás Mochales”.

Por entonces yo creía que aquél era un insulto terrible (manteniendo como referencia los entrañables cómix de Mortadelo y Filemón) pero se trataba tan sólo de evidenciar, con el cariñoso apelativo “mochales“, el empecinamiento de mi conducta. Visto lo cual yo debería haber contestado: Y a mucha honra.

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21 Nov
2007

epitafio

en la flor

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