Archive for Teatro

A J., N. y S.

Hamlet va al psiquiatra

Personajes

Actor/Hamlet
Acomodador
Novia
Novio
Amigo
Actriz/Ofelia
Director
Psiquiatra

Escena primera o acto primero:

(Interior del teatro donde se vaya a representar. Está vacío, a excepción de una mesa y alguna silla.)

(Se abre el telón, aparece, en medio del escenario, HAMLET, vestido con traje y corbata negros, con cuello medieval por encima, y manteniendo en la mano una calavera.)

HAMLET: Ser, o no ser, he ahí el dilema, ¿qué es más elevado (en ese momento se oyen un par de toses de alguien del público- el efecto se consigue mediante altavoces detrás del público) para el espíritu: sufrir los golpes y dardos (otras dos personas tosiendo) de la insultante Fortuna o tomar (más toses, un poco más alto) las arma contra un piélago de calamidades, (más toses, más alto) y haciéndoles frente acabar con ellas? ¡Morir…, dormir, no más! (más y más toses, el actor gritando un poco) ¡Y pensar que con un sueño damos fin al pesar del corazón y a los mil (más toses, más alto) naturales conflictos que constituyen la herencia de la carne! ¡He aquí un término devotamente apetecible!¡Morir…, dormir! (gritando mucho) ¡Dormir!
(desconcentración total del actor, pausa, se relaja, y mira hacia un punto concreto de la sala).
HAMLET (al director): ¡Oiga! ¡Director! ¡Haga algo! ¡Esto no es una performance! (tosecillas de fondo)
DIRECTOR (sale por el foro, un hombre grueso, saltando sobre un solo pie): ¡Pero qué les pasa! A ver, ¡Acomodador! ¡Acomodador! ¡Intente poner orden! ¡Adminístreles los primeros auxilios!
ACOMODADOR: Ya voy, ya, voy… pero qué quiere que le haga. ¡Están enfermos! (el viejo Acomodador empieza a preocuparse por el público, preguntándoles a los espectadores si están bien). ¡Aquí hay uno que necesita una ambulancia!
HAMLET: Pues llame a la policía. Y desalójelo. ¡Yo tengo que acabar el monólogo!
ACOMODADOR: Sí, pero qué quiere (le está empezando a entrar al Acomodador la tos) que yo le haga (cof, cof), estamos en invierno. (cof, cof)
(el ruido de las toses continúa, es un estruendo)
DIRECTOR: ¡Qué desastre de comienzo! ¡Yo no quiero ver esto, me voy entre bambalinas! (hace mutis).
HAMLET: (mirando a los espectadores, que siguen tosiendo) ¡Deberían vacunarse para venir al teatro! O traerse caramelos de menta, ¡coño! (lanzando el grito definitivo) ¡Basta! ¡Basta! ¡Basta yaaaa!.
(Sorprendentemente, las toses cesan, al unísono. El actor, con parsimonia exagerada recobra la posición con la calavera, se concentra, y reinicia el monólogo) Ser, o no ser, he ahí el dilema, ¿qué es más elevado para el espíritu: sufrir los golpes (carraspeo del actor) y dardos de la insultante Fortuna o (tosecilla del actor) tomar las armas contra un piélago de calamidades (cada vez más incómodo y casi declamando en falsete), y haciéndoles frente acabar con ellas?…(directamente: ataque de tos en toda regla por parte del actor).
(Mientras el actor está sufriendo el ataque de tos, el público comienza a toser de nuevo, y el actor hace mutis, tosiendo, en medio de una orgía de toses, y, muy enfadado, tira la calavera al suelo- estaría bien que fuese de goma y rebotase como un balón).

Fundido en negro.

……………………………………………………………………………………………. Continuar leyendo »

Archivado en general, Teatro  
Comentarios (1)

  

Buena obra entres actos

1er acto: (Patio interior de un antiguo caserón transformado en hostal de agroturismo, ventanas.)

Señora Malandrín (está abajo, pasando una escoba de tres palos): Ana maría cristina llama por móvil cada vez que ve al despistado que siempre liga (aire de sorna).
(El señor Malandrín canta): Señooora, señooora, vos sabéis que éste problema nadie lo doraaa. (Levanta los brazos como si fuera a arrojarse por la ventana.)
-Señooora, señooora, nos visitó la arena cuando volvimos a casa (le contesta una joven, Ana María cristina, desde otra ventana).
-Mis zapatillas estaban secas, mis pies maduraaaron.
-Peces comimos recién pescados, señooora, recién pescaaados.
-Tuyo fue el mar durante un instaaante, cuando mi cabeza salió del maaar.
-Roto el collar de oro que te regalééé.
Sale al patio la señora Malandrina:
-Estoy hasta los cojones. Por qué no me dejan salir en nochevieja.
-Hay muchas nocheviejas, señora (replica el señor Malandrín, que está asomado, fumándose un pitillo, él siempre se refiere a los cigarrillos como pitillos).
-Siempre me quejo de los mismos, ya lo sé (dice la señora Malandrina con aire cansado, apoyándose en su escoba de tres palos).
Ana María Cristina: ¿Eres un dios?
Señor Malandrín: ¿Eres bipolar mixta?
Señora Malandrín: Simplemente estoy histérica, porque desde que un chico me abandonó, no puedo soportarlo.
(Silencio)
Prosigue: Una histérica no lucha contra su novio (suenan golpes, gritos y gemidos al otro lado de la pared, pelea falsa).
Los tres actores se excitan:
-Me están entrando ganas de…
-Y a mí de…
-Pues anda que yo…
Señor Malandrín: ¿Quién ha dormido bien hoy?
Señora Maladrín (sollozando en falsete): Mi padre, porque el suyo no creo.
Ana María Cristina: Vale, qué más… (hastiada)
“ : Yo sé que no es una mala persona.
“ : No tiene familia…
(Todos se miran las huellas dactilares de sus manos)
Señor Malandrín: Todo lo que haces está mal.
Ana…: Tienes un cuadro clínico, el que te regaló el otro día el chico.
-No lo quiero vender, pero me gustaría que se marchase de este hostal (Señora Malandrín, poniendo firme la escoba).
-Pero, ¿y el aroma de su perfume? (Ana María Cristina, con un tono embriagado, como si estuviera borracha.)
-No hagas de claqueta, Ana María Cristina, no hagas de claqueta que esto es muy serio.
-¿Muy serio?
-Seriísimo.
-Aún estamos esperando más regalos. Es impresionante lo malos que podemos llegar a ser. A mí me ha amenazado con cortarse la oreja.
-¿Otra vez?
-Sí. Dice que no le importa que no le pague su cuadro. Que tampoco le importa no pagar. Que no le importa nada de nada. Que solamente quiere cortarse la oreja para no estar tocándosela continuamente.
-Continua-mente…
“Continua-mente”, repiten los otros dos.
-¿Quiénes son los reyes magos? Son los padres, ¿no? –dice la señora Malandrín- Pues deberían traerle un hijo. Y no a esa puta que se ha echado de novia.
Señor Malandrín :¡Eh! Shhhhh… Cuidado (enfadándose).
-Te hemos dicho que no tiene padres, mamá (Ana…, acusadora).
-Pues sus hermanos, que son los que más se preocupan. ¿Sabéis lo que os digo? Que éste está enamorado de la mujer de su hermano (escandalizada).
Señor Malandrín: Padre nuestro que estás en los cielos…
Ana: -La rana abre la boca y echa fuego.
-Padre nuestro que estás en los cielos santificado sea tu nombre…
Señora Malandrín: ¡Padre muerto!
Silencio. Todos se han asustado. Al otro lado del tabique se oyen lamentos.
-Y madre muerta –añade Ana….
Silencio. Se oyen más lamentos. ÉSTA VEZ SON CASI AULLIDOS DE DOLOR.
-Dios santo. Y luego dice que oye poco. Ha resucitado. Después de las patadas y puñetazos que me pegaba.
-¿Te sigue amenazando?
-Sí, pero yo le digo que voy a romper el cuadro.
-El cuadro, el cuadro, ¿qué vale ese cuadro? Se lo voy a comprar yo…
-¡Ni se te ocurra hacer tal cosa! (Las dos a la vez: “Ni por un poco de talo cambiaría yo ese cuadro”, cantan, “Ni por un poco de talo cambiaría yo ese cuadro”, “Ni por un poco de talo cambiaaa, ni por un poco de talo cambiaría yo ese cuadrooo, por un poco de talo cambiaría yo ese cuadrooo, ríame yo de ese cuadro (tajante)”, y acaban los tres, en falsete: “Ni por un poco de talo cambiaría yo ese cuadrooo”.) Continuar leyendo »

Archivado en general, Teatro  
Comentarios